Cómo salir de deudas paso a paso (aunque tengas poco dinero)

Salir de deudas cuando tus ingresos son limitados puede parecer imposible, pero no lo es. La clave no está en ganar mucho dinero, sino en tener un plan claro, realista y fácil de mantener. Este artículo te guía paso a paso para recuperar el control de tus finanzas aunque estés en una situación complicada.

No necesitas milagros ni métodos extremos. Solo constancia, organización y unos pocos cambios que pueden marcar una enorme diferencia.


1. Acepta tu situación sin culpa y toma control desde hoy

El primer paso para salir de deudas no es pagar, sino ver la foto completa.
No sirve de nada ignorar las cartas del banco o dejar facturas sin abrir; eso solo aumenta la ansiedad.

Haz una lista con:

  • deudas pendientes
  • montos exactos
  • intereses
  • cuotas mensuales
  • fecha de vencimiento
  • tipo de deuda (tarjeta, préstamo, crédito rápido, compras a plazos, etc.)

Cuando ves tu situación de forma clara, dejas de sentir que todo es un caos y puedes empezar a tomar decisiones.


2. Ordena tus deudas según su prioridad real

Hay dos maneras de ordenar tus deudas. Ambas funcionan, pero debes elegir la que mejor se adapte a tu situación.

Método 1: Bola de nieve (ideal si te cuesta mantener la motivación)

Ordena las deudas de menor a mayor.
Pagas el mínimo de todas, salvo la más pequeña, que es donde pones el extra que puedas.

¿Por qué funciona?
Porque eliminas deudas rápido, y cada vez que tachas una de la lista sientes un impulso enorme para seguir.

Método 2: Avalancha (ideal si te están comiendo los intereses)

Ordena las deudas según el interés, de mayor a menor.
Pagas primero la deuda más cara, aunque no sea la más pequeña.

¿Por qué funciona?
Porque reduces la cantidad total que pagarás a largo plazo.

Si tu deuda principal es una tarjeta de crédito o un crédito rápido, esta opción suele ser la mejor.


3. Corta la hemorragia: evita generar nuevas deudas

Ningún plan funciona si sigues acumulando más deudas cada mes.
Estos son los errores más comunes que debes evitar desde hoy:

  • usar la tarjeta de crédito para gastos diarios
  • financiar compras a plazos “sin intereses” que luego tienen comisiones
  • pedir pequeños préstamos rápidos para “llegar a fin de mes”
  • pagar una deuda con otra
  • comprar impulsivamente porque “lo mereces”

El objetivo no es vivir sin caprichos, sino no hundirte más.


4. Ajusta tus gastos fijos antes de tocar los variables

La mayoría de personas empieza recortando ocio, pero el verdadero ahorro está en los gastos fijos, porque se repiten cada mes.
Aquí es donde puedes hacer ajustes importantes:

  • renegocia tu tarifa de móvil e internet
  • cambia de proveedor de energía
  • elimina suscripciones que no usas
  • busca alternativas más económicas en transporte
  • revisa tu contrato de alquiler si llevas muchos años

Reducir 20–50 € en gastos fijos libera dinero cada mes para pagar tus deudas más rápido.


5. Crea un mini fondo de emergencia (sí, incluso con deudas)

Puede sonar contradictorio, pero es fundamental.
Si no tienes nada ahorrado, cualquier imprevisto (móvil roto, factura extra, medicamento) te obligará a endeudarte otra vez.

Tu objetivo inicial es pequeño y realista:

Ahorra solo 100 €.

Eso es todo.

Una vez tengas esos 100 €, podrás enfocarte al 100% en las deudas sin miedo a volver a caer.


6. Negocia con tus acreedores: funciona mucho más de lo que crees

La mayoría de personas no llama al banco porque piensa que no sirve de nada… pero sí sirve.
Puedes pedir:

  • reducción temporal de intereses
  • ampliación de plazo (para bajar cuota)
  • refinanciación con mejores condiciones
  • congelar intereses por unos meses
  • unificar cuotas

Los bancos prefieren negociar antes que arriesgarse a que no pagues.

Cuando llames, sigue esta estructura:

  1. Explica tu situación de forma clara pero breve.
  2. Di que quieres pagar, pero no puedes asumir la cuota actual.
  3. Pide opciones.
  4. Pregunta si hay una alternativa con menor interés o menor cuota.
  5. Apunta todo lo que te digan.
  6. Repite la llamada con insistencia si hace falta.

Una llamada puede cambiarlo todo.


7. Evita los créditos rápidos y las “soluciones mágicas”

Los créditos rápidos, préstamos sin nómina o financiaciones inmediatas parecen una salida fácil, pero son la trampa más peligrosa.

Problemas reales:

  • intereses altísimos
  • cláusulas ocultas
  • comisiones por retraso
  • plazos muy cortos
  • difícil pago sostenible

Si ya tienes uno, conviértelo en tu prioridad dentro del método “avalancha”.


8. Aumenta tus ingresos aunque sea un poco: acelera el proceso

Cuando los ingresos son bajos, salir de deudas puede llevar mucho tiempo.
Pero si generas aunque sea 50–150 € extra al mes, tu velocidad de pago aumenta muchísimo.

Ideas realistas:

  • vender cosas que no usas
  • tareas esporádicas: mudanzas, limpieza, jardinería, reparaciones
  • pasear perros
  • entrega de comida algunos días
  • pequeños trabajos online: edición, redacción, encuestas, data entry
  • clases particulares
  • fotografía para eventos pequeños

No necesitas un segundo empleo fijo, solo un ingreso extra constante.


9. Establece un plan de 90 días: funciona mejor que los planes anuales

Un error común es hacer planes para todo el año.
Es demasiado tiempo y te pierdes por el camino.

En su lugar, divide tu salida de deudas así:

Mes 1: Lista de deudas + reducir gastos fijos + crear fondo de 100 €
Mes 2: Elegir método (bola de nieve o avalancha) + pagos automáticos
Mes 3: Generar ingreso extra + negociar con acreedores + eliminar la primera deuda

En 90 días verás un cambio enorme en tu situación.


10. Mantén la disciplina con un sistema sencillo

Estos hábitos te ayudarán a avanzar sin agotarte:

  • revisa tus gastos una vez a la semana
  • paga tus deudas al principio de mes, no al final
  • evita tener la tarjeta de crédito en la cartera
  • usa sobres o apps para controlar tus categorías
  • celebra cada pequeña victoria

Salir de deudas es un proceso emocional, no solo financiero.
Cada paso cuenta.


Conclusión: sí puedes salir de deudas, incluso con poco dinero

La clave no es cuánto ganas, sino cómo organizas tu dinero y qué decisiones tomas mes a mes.
Con un plan claro, una estrategia realista y constancia, puedes:

  • dejar de sentir ansiedad
  • dejar de depender de préstamos
  • recuperar tu tranquilidad
  • empezar a construir estabilidad

Tu situación actual no es para siempre.
Lo importante es que hoy ya sabes por dónde empezar.


NOTA DEL AUTOR
El contenido de FinanzasEco tiene un propósito informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero profesional. Cada persona debe analizar su situación personal antes de invertir.

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